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27-06-2018
Blur
¿Blur a punto de lanzar un nuevo álbum?

La idea de un nuevo disco de Blur obsesiona a los fanáticos y al parecer las puertas están abiertas a esa idea o al menos así lo dio a entender el emblemático guitarrista Graham Coxon.

Coxon explicó que que aunque “no hay planes en este momento” para un nuevo disco de las leyendas del Britpop, no ve por qué no haría música con sus compañeros de banda Damon Albarn, Alex James y Dave Rowntree nuevamente.

En conversación con Consequence of Sound’s Kyle Meredith With expresó: “Todos seguimos vivos y con un control razonable de nuestras facultades. Es el momento en que esa noción nos llega a todos y las estrellas se alinean y nosotros decimos: ‘Sí, ¿por qué no?'”.

25-06-2018
Morrissey
Morrissey confirma dos shows en Chile

Con una imagen publicada en Twitter Morrissey confirmó su gira por Latinoamérica.

Su presencia en Chile ya había sido anunciada por La Tercera en mayo, pero la confirmación final llegó este lunes: el cantante se realizará dos shows en nuestro país.

El primero de ellos tendrá lugar el viernes 14 de diciembre en el Gran Arena Monticello, en San Francisco de Mostazal; mientras que el segundo se realizará el sábado 15 de diciembre en el Movistar Arena.

El artista viene a presentar su último trabajo “Low in High School”. Lasentradas saldrán a la venta este viernes a través de Puntoticket.

23-06-2018
Depeche Mode
¿Fan de Depeche Mode? Anuncian box set de lujo - en formato vinilo - con sus sencillos más exitosos

Si eres un coleccionista de grandes éxitos, te encantará saber que a partir de este año Depeche Mode lanzará una reedición de su catálogo más demandado en formato de sonido análogo.

La fecha del lanzamiento está confirmada para el 31 de agosto, día en que saldrán a la venta dos box set de lujo, con parte de los singles más exitosos de la agrupación británica.

“Depeche Mode / The 12 singles” es el nombre con el que se darán a conocer estos recopilatorios, los cuales seguirán el orden de los álbumes originales. Cada uno también incluirá material gráfico como pósters y códigos de descarga online con material extra para coleccionar.

Te dejamos la lista de canciones para cada box set ya confirmado:

“Speak & Spell | The 12”

-“Sometimes I Wish I Was Dead”
-“King of the Flies”
-“Dreaming Of Me”
-“Ice Machine”
-“New Life”
-“Shout!”
-“Just Can’t Get Enough”
-“Any Second Now (Altered)”

“A Broken Frame | The 12”

-“See You”
-“Now, This Is Fun (Extended Version)”
-“The Meaning Of Love 12”
-“The Meaning Of Love (Fairly Odd Mix)”
-“Oberkorn (It’s A Small Town) (Development Mix)”
-“Leave In Silence 12”
-“Leave In Silence (Longer)”
-“Further Excerpts From: My Secret Garden”
-“Leave In Silence (Quieter)”

El nombre de los recopilatorios “The Depeche Mode 12” seguirá en el tiempo con nuevos lanzamientos de colección.

15-06-2018
Locomia
Santos Blanco de Locomía Muere a los 46 años

El componente de la banda, célebre por usar grandes abanicos y hombreras, falleció de forma natural

Santos Blanco, miembro de la primera formación de Locomía, ha muerto a los 46 años, según ha informado Tarré Management, la empresa que representa actualmente a la banda. El grupo de electro pop, que comenzó en la discoteca KU de Ibiza en los años ochenta, es muy recordado por sus bailes con grandes abanicos y una estética en la que predominaban las hombreras gigantes. Jordi Tarré, representante del grupo, ha explicado a EL PAÍS en conversación telefónica que, según el testimonio de la familia, murió de forma natural. "No se despertó. No sabemos más", ha añadido. Según su relato, la noticia les llegó ayer por la tarde y tanto los primeros integrantes del grupo, entre los que se encuentra Xavier Font, como los actuales, se encuentran conmocionados por su fallecimiento.

El grupo se dio a conocer a finales de los ochenta en Latinoamérica. Entre 1989 y 1991 alcanzaron un gran reconocimiento con temas como Loco Vox; Rumba, samba, mambo; Loco Mía, o Niña, y sus correspondientes puestas en escena.

"Hoy toca despedirnos de un ser único que dejó una huella imborrable", ha asegurado la banda a través de su página oficial de Facebook. "Santos llegó a Locomía en un momento álgido y de gran éxito del grupo. Su aparición fue clave para brillar como nadie en ese inolvidable festival de Viña del Mar, en 1992. Su rostro angelical y su cuerpo apasionado por la danza le hicieron inolvidable en este concepto", añaden en su homenaje.

Tarré asegura que las informaciones de su fallecimiento les llegaron a través de una fan de Uruguay que seguía en contacto con Santos Blanco, que actualmente residía en Gijón y ya no estaba vinculado con el mundo de la música. "No quisimos hacerlo público hasta que lo tuvimos confirmado porque nos parecía que era mentira", ha añadido. Después de ponerse en contacto con la familia, el grupo ha confirmado el fallecimiento que, según sus informaciones, se produjo este miércoles.

Locomía se creó en 1984. En 2011 se volvieron a reencontrar, aunque con nuevos integrantes. El grupo se formó como un grupo de diseñadores de moda que después derivaron en un grupo musical. Sus primeros componentes fueron Xavier Font, Luis Font, Gard Passchier y Manuel Arjona, según informa su página web oficial. El primer disco se lanzó en 1989 y ya no estaban en el grupo Passchier ni Font, que fueron sustituidos por Carlos Armas y Juan Antonio Fuentes. Santos Blanco sustituyó a Juan Antonio Fuentes en el festival de Viña del Mar de 1992.

11-04-2018
Radiohead
Radiohead da una clase de rock en Santiago

fuente: latercera.com

La banda británica superó su debut de hace nueve años en la capital. El Estadio Nacional disfrutó de la categoría de un grupo maduro y a sus anchas repasando lo mejor de su discografía.

La noche es tibia y cargada, el cielo rojizo como de vieja película bíblica. El Estadio Nacional aguarda ansioso. Las luces se apagan y por los altoparlantes comienza ese fondo instrumental de tinte sinfónico titulado “Treefingers”, una especie de pasaje de Kid A (2000), el disco que nos advirtió que Radiohead se estaba despidiendo del rock tradicional y de las eventuales ataduras al mainstream, a la manera de un cohete a la luna hasta atomizarse en una sola unidad decidida a viajar por distintos contornos de la música contemporánea.

Radiohead en vivo se transfigura. A veces es una máquina de dance, otras un artefacto que recurre al jazz y la psicodelia para expresarse. Las guitarras funcionan a ratos como epicentro, otras la batería de Phil Selway reforzada con un percusionista empuja desde el fondo, mientras el bajo de un Colin Greenwood casi escondido dibuja líneas sinuosas.

Thom Yorke, por supuesto, es el rostro. Está más viejo. Su expresión surcado, la mirada asimétrica, los movimientos espasmódicos, la voz intacta, un espectáculo que concentra miradas pero no desborda porque Radiohead, dicho está, encarna una máquina que juega en equipo. Jonny Greenwood es un multiinstrumentista que toca como poseído la guitarra, como también busca delicadamente notas en un teclado o un tierno glockenspiel.

Stop. Rewind. El reloj apenas supera las 21 horas y el piano de “Daydreaming” del último álbum A moon shaped pool (2016) se alza como una enrededadera con voces que vienen y van como espectros. Los violines acechan y crecen hacia el final del tema. El público contempla los movimientos de la banda, como si apenas tocaran sus instrumentos mientras el sonido es nítido y preciso. La pantalla gigante ovalada aún no se activa, las luces solo juegan entre blanco y negro para luego mutar como luciérnagas. Cuando la voz de Yorke hace una pausa la gente aplaude instantáneamente.

En “Ful stop” el fondo del escenario se activa. El líder coge un pequeño teclado. Los bajos zumban, la agente agita su cabeza, y en el Estadio Nacional el público chileno baila con una de las bandas más tristes del planeta. El cielo rojo se ha ido y asoman las estrellas.

Llega “Airbag”. El percusionista extra -Clive Deamer, quien ha colaborado con Portishead- marca el tiempo, el bajo que entra cruzado y perfecto a la vez. La armonía fúnebre de la voz de Thom Yorke es estremecedora mientras Greenwood arranca feedback y se agita sobre la guitarra. “Myxomatosis” corre a dos baterías, las imágenes se tornan hipnóticas y la música coge ritmos psicodélicos. La banda entra en una fase donde demuestra cómo dominan el sonido desde distintos ángulos. A ratos ni Jonny Greenwoood y Ed O’Brien se ocupan de sus guitarras, sino de los efectos moviendo perillas como químicos en laboratorio.

El concierto se expande y estamos ante una clase de rock genuinamente progresivo. No se trata de suites de largos minutos ni acrobacias instrumentales, sino de la construcción de distintos pasajes bajo una técnica de collage sonoro detallista y precisa.

En “Pyramid song”, Radiohead se transformó en una banda de jazz espacial. El público no se resiste y corea a todo pulmón acompañando a Thom Yorke en el piano. La entrada fenomenal de la batería marcando un pulso que viaja en cámara lenta fue sencillamente exquisito. Se acaba el tema y el vocalista se lleva el índice a la boca pidiendo silencio. Ante algunos gritos aislados hace “¡schh!” y la gente obedece. Arranca “Let down”, un clásico en el top tres de las mejores canciones de Ok Computer (1997). La interpretación es sencillamente soberbia, las voces entrelazadas de Yorke y O’Brien en el coro, el estadio siguiendo como uno solo. Definitivamente, uno de los momentos de la noche.

Sigue otro clásico para los nostálgicos de la primera época como “Street spirit (fade out)” de The Bends (1995), y luego Greenwood hace percusiones en “Bloom”. Colin Greenwood, siempre piola, deleitó con las líneas de bajo de “Identikit”, como el estadio nuevamente hizo karaoke hasta llegar a los gritos al turno de “Weird fishes”, ánimo que siguió en “2+2 = 5” con el Nacional completo haciendo palmas.

Hacia el final, en el segundo encore, el público se emociona por enésima instancia esta noche con “Paranoid android”. La tristeza, una vez más, hace bailar a los chilenos.

05-03-2018
Wayne Hussey
La histórica voz de The Mission regresa a Santiago en mayo

fuente: latercera.com Wayne Hussey, ícono del rock gótico inglés, repasará sus cuatro décadas de carrera en Bellavista.

El fundador y vocalista de la legendaria banda The Mission, Wayne Hussey, volverá al país el domingo 13 de mayo para presentar un recital en formato electroacústico en el Teatro Coca-Cola City de Bellavista.

Además de éxitos de la banda, como Severina y Wasteland, el inglés interpretará temas que grabó junto a The Sisters of Mercy y de sus dos trabajos en solitario, Bare (2009) y Songs of candlelight and razorblades (2014). Hussey suele incluir también covers que influenciaron su carrera grupal, como The Cure, David Bowie y Depeche Mode.

En 2014 fue su último paso por Chile junto a The Mission, como parte de la celebración de los 21 años de la discoteque Blondie. Pero sus visitas no han estado fuera de la polémica: en 2002, en el segundo show que la banda realizaba en el país, Hussey tuvo que subirse solo al escenario del mismo antro capitalino, debido a que Craig Adams, bajista del grupo, abandonó la gira de improviso, situación recurrente en la historia de la agrupación.

La carrera de Hussey se inició cuando se unió a la banda de synthpop Dead Or Alive. Luego de dejar la formación en 1984 se integró como guitarrista a The Sisters Of Mercy, donde conoció al bajista Craig Adams. Ambos, más tarde, abandonaron el grupo para crear The Sisterhood, que luego cambió su nombre a The Mission.

Así, formaron parte de la segunda camada de rock gótico británico que llegó a fines de la década del 80, para transformarse luego en una institución del género con doce álbumes de estudio. Hoy, luego de 32 años de trayectoria, marcada por separaciones y reencuentros, la banda sigue vigente. Su último trabajo, Another fall from grace (2016), fue producido por el mismo Hussey y cuenta con invitados como Martin Gore (Depeche Mode) y Ville Valo (HIM). Lejos de las innovaciones, el grupo se queda en el clásico sonido gótico y eso es lo que el cantante trae en este show para fanáticos.

Las entradas se pueden adquirir desde hoy a partir de las 11 de la mañana a través de Puntoticket, en tiendas Hites y Cinemark. Los valores van desde $22 mil a $35 mil.

10-01-2018
David Bowie
2 años sin el Duque Blanco: El legado de David Bowie que se vuelve a celebrar

fuente: lahora

Dos años después de su muerte, el icónico artista es recordado con un documental, un demo inédito y hasta un club de lectura.

En la escena final de The last five years, el documental que retrata los últimos meses antes de su sorpresiva muerte, David Bowie lanza una broma respecto a su legado muy en la tónica de su humor británico. “Me encantaría que la gente creyese que llevé unos peinados realmente guapos”, plantea el cantante entre risas.

Pero pese a las expectativas del Duque, su recuerdo hoy, justo cuando se cumplen dos años de su fallecimiento, está lejos de limitarse a su cabello. De hecho, el filme póstumo, que fue estrenado en enero de 2017 por la BBC, se puede ver desde el lunes 8 de enero a través de HBO, en una movida que busca refrescar a nivel masivo la imagen del que fue uno de los artistas más influyentes del siglo 20.

Y esto no se limita al campo audiovisual. El mismo lunes, día en el que el icónico músico hubiese cumplido 71 años, Parlophone Records publicó en plataformas de streaming como Spotify un demo hasta entonces inédito de Let’s Dance. La desconocida versión de la canción que Bowie grabó junto al guitarrista de Chic Nile Rodgers, y que terminó popularizando el disco homónimo que lanzó en 1983, da a conocer un sonido más crudo y un espíritu incluso más festivo que el ya conocido, lo que se comprueba en las risas que se le escuchan al hombre de Starman hacia el final.

Bestia de la lectura

Fuera de su obra, el segundo aniversario de la muerte de Bowie también alcanzó una dimensión familiar: lejos de lamentarse, Duncan Jones, el hijo del inglés, organizó un club de lectura en su honor.

“Mi papá era una bestia de los libros”, escribió el también director de cine en Twitter, junto con una invitación a unirse con el libro Hawksmoor de Peter Ackroyd, que será comentado en la misma red social el 1 de febrero.

21-11-2017
Morrissey
Morrissey arremete contra los inmigrantes: “Quiero que Alemania sea alemana y que Francia sea francesa”

fuente: http://culto.latercera.com

El ex vocalista de The Smiths dio declaraciones que se oponen a la creciente multiculturalidad en Europa y acusó a Angela Merkel de desperdiciar la cultura alemana.

Los últimos días, Morrissey ha estado en el centro de la polémica tras relativizar las acusaciones de acoso sexual que caen sobre Kevin Spacey y Harvey Weinstein. El ex The Smiths sigue dando que hablar, pero esta vez, en un ámbito diferente.

Las políticas de inmigración son un tema recurrente en Europa, y el músico británico no se restó de la discusión al decir que la creciente multiculturalidad está “ahogando la identidad de la naciones”.

Fue en entrevista con el diario alemán Die Spiegel -el mismo en el que se refirió a los casos de acoso- que el cantante dijo: “Quiero que Alemania sea alemana. Quiero que Francia sea francesa. Si intentas que todo sea multicultural, al final no tendrás ninguna cultura. Todos los países europeos han peleado por su identidad por muchos, muchos años. Y ahora solo la desperdician. Creo que eso es triste”.

Posteriormente, se le consultó respecto a las políticas instauradas por la canciller alemana Angela Merkel y si la ve como “madre” de Europa, a lo que respondió: “Bueno, es suficientemente inteligente para no decir mucho. Se mantiene en silencio, lo que es interesante. Pero estoy triste porque Berlín se ha vuelto una capital de la violación… por las fronteras abiertas”.

El medio británico Express, contrasta los dichos de Morrissey con las recientes estadísticas en el país germano. De acuerdo a los últimos análisis, la cantidad de violaciones disminuyó en un 6% en Alemania, e incluso se mantienen más bajos que en Reino Unido, Suecia y Estados Unidos.

20-09-2017
New Order
New Order anuncia un acuerdo completo y final con el ex bajista Peter Hook

fuentes: neworder.com, concierto.cl, jenesaispop.com, indiehoy.com

La guerra entre Peter Hook y los últimos New Order que, ojo, tras la decepción de ‘Lost Sirens’ y sobre todo el disco que firmaron como Bad Lieutenant, convencieron a la crítica y a sus fans con su último disco, ‘Music Complete’, ha terminado. Evidentemente, el que fuera mítico bajista de Joy Division y también de New Order Peter Hook, no se encontraba muy a gusto con la idea de que New Order siguieran usando el nombre de la banda sin él sin pagarle más de lo que ya hacían (les reclamaba 2 millones de libras)… y ellos tampoco con que Peter usara el nombre de las bandas en sus giras.

En 2011, con el regreso de New Order, los integrantes de la banda desarrollaron una empresa para gestionar los derechos de las canciones, cortando toda relación con el sello Vitalturn y con Peter Hook, ex bajista del grupo, que abandonó la agrupación en 2007, quien en 2015 tomó cartas legales en el asunto, reclamando una suma millonaria.

Ahora, la banda emitió un comunicado en su página web oficial, donde notifican a sus seguidores que ya han logrado llegar a un acuerdo económico con el músico. El abogado de Hook había declarado que todo esto le había costado a su cliente una suma cercana a los 3 millones de libras, si bien no se especificaron números relacionados a este arreglo final.

New Order anuncia que hoy se ha llegado a un acuerdo completo y definitivo en las disputas de larga duración con su ex bajista Peter Hook.

Las disputas se basaron en el uso por parte de Hook de varios activos de New Order y Joy Division en merchandising y en la promoción de espectáculos de su nueva banda, y la cantidad de dinero que recibe del uso del nombre New Order por sus antiguos colegas desde 2011.

Los nombres de Joy Division y New Order significan mucho para muchos de los fanáticos, y la banda sintió la importancia de proteger el legado.

Con estos temas ahora tratados, Bernard, Stephen y Gillian pueden continuar haciendo lo que mejor saben hacer, hacer música y tocar en vivo.

01-01-2015
Depeche Mode
Nuevo disco de Depeche Mode, a ritmo de techno y soul

Fuente: http://ferriz.com.mx/

Trece son los temas que recoge la edición de este trabajo que saldrá a las calles el próximo 26 de marzo, tras el lanzamiento previo del single “Heaven”

Techno de raíz berlinesa y sugerente soul se dan cita en el próximo e inminente disco de estudio de Depeche Mode, “Delta machine“, un trabajo denso que recupera el tono místico en sus letras y también en un sonido que parece debatirse entre la luz, la salvación, el caos y la penitencia.

Martin Gore, Dave Gahan y Andrew Fletcher repiten en él la colaboración de Anton Corbijn en la parte gráfica, Flood en el proceso de mezclas y de Ben Hillier en la producción, responsable de los previos “Sounds of the universe” (2009) y “Playing the angel” (2005).

No faltan sus sintetizadores y reproducen la forma de trabajo que les ha asegurado en los últimos años su independencia creativa, sufragando ellos mismos toda la producción del que será su decimotercer disco de estudio, aunque esta vez les acompañe en el lanzamiento Columbia Records en lugar de EMI.

Trece son los temas que recoge la edición estándar de este trabajo que saldrá a la calle el próximo 26 de marzo, tras el lanzamiento previo del single “Heaven”, un corte de synth-pop mucho más reposado y desnudo que el grueso del conjunto.

Basta escuchar el primer corte y el último para hacerse una idea más cierta de las coordenadas en torno a las que se mueve “Delta machine”.

“Welcome to my world”, el oportuno nombre del tema inaugural, arranca con una contundente secuencia rítmica y una poderosa línea grave, a las que pronto se suma la voz cadenciosa de Gahan, antes de sorprender a mitad de recorrido con una progresión hacia cotas más luminosas y ricas.

En las antípodas se sitúa “Goodbye”, que sirve de cierre al álbum y que se mueve en un estilo más cercano al blues, aunque sin dejar de evolucionar hacia la épica, con un coro propio del Día del Juicio Final.

El barniz místico y la lucha entre el bien y el mal se repiten en canciones como “Secret to the end”, con una base como de órgano de iglesia, o “Angel”, cuyo espiritual título contrasta con una sucia e industrial producción en la que camiones parecen a punto de colisionar con el oyente.

Dave Gahan había ya avanzado que la energía de este disco está próxima a dos de sus mejores trabajos, “Violator” (1990) y “Songs of faith and devotion” (1993), algo que se manifiesta sobre todo en cortes como el postrero “Soothe my soul”.

Pese al uso de sintetizadores modulares, decía también Gahan que el sonido de “Delta machine” se mostraría más “orgánico y desnudo”, lo que es verdad en cortes como el sugerente “Slow”, que bien podría servir de fondo a un drama “noir”, así como el romántico “Broken” o “The child inside”, que recuerda un salmo bajo la óptica de los Depeche.

Entre medias destacan “Should be higher”, en el que el éxtasis místico conduce a Gahan a sus notas más agudas, o el acelerado “Soft touch/Raw nerve”, en el que se ha cuidado hasta el último segundo del corte.

Además de por su calidad y los cuatro años transcurridos desde su predecesor, la importancia de “Delta machine” -en el que el trío británico lleva enfrascado desde 2011-, llega avalada por el hecho de que este podría ser uno de sus últimos discos de estudio, según avanzó Andrew Fletcher cuando apenas empezaba a gestarse.

Ellos dicen que tras más de 30 años de trayectoria musical y cien millones de discos vendidos no quedan muchas energías para repetir el largo proceso vital de componer, grabar y girar por todo el mundo.

Sea como fuere, el próximo 4 de mayo inician en Niza (Francia) una tour internacional que les tendrá ocupados hasta 2014 y que este verano pasará por el festival BBK Live de Bilbao, oportunidad de entregarse en vivo a las canciones de este nuevo disco.

10-03-2014
Depeche Mode
La obsesión por Depeche Mode llevada a un extremo monumental

Sascha Lange y Dennis Burmeister reúnen en 'Monument' la mayor colección de todo lo relacionado con la banda jamás editada en papel

El libro busca reflejar la significación cultural de Depeche Mode a través del prisma personal de dos jóvenes crecidos en la Alemania del Este.

En “Sonnenallee” (1999), el director alemán Leander Haußmann retrataba en clave de comedia la vida de un grupo de jóvenes en el Berlín del Este de los años 70. En el filme, Micha y y sus amigos experimentan las cosas típicas de la pubertad en medio del férreo control social que ejercían los poderes de la RDA. Su obsesión y su vía de escape frente al futuro que 'el Estado' ha diseñado para ellos es la música prohibida que les llega de “contrabando” desde el Oeste, ante todo los Rolling Stones, discos que eran carne de mercado negro y por los que aquellos adolescentes repletos de fantasías estaban dispuestos a pagar una fortuna... que nadie allí tenía.

La película enfatiza la importancia que la música occidental, desde el punk al pop, tuvo para la juventud de la Alemania del Este. Y si hubiese estado ambientada diez años después, en mitad de los 80s, es probable que los protagonistas de “Sonnenallee” se hubieran parecido a Sascha Lange y Dennis Burmeister y que su objeto de devoción musical fuera Depeche Mode.

Lange, historiador especializado en cultura pop, y Burmeister, diseñador gráfico y coleccionista de discos, se conocieron en 2008 por casualidad. Poco después decidieron poner en común sus experiencias y bagajes acumulados alrededor de dos décadas de obsesión por la banda de Basildon. Una obsesión que les ha llevado a dedicar los últimos seis años de sus vidas a investigar y recopilar una cantidad ingente de materiales de todo tipo relacionados con Dave Gahan, Martin Gore y compañía. Con ellos y con su legión de fans.

El resultado es “Depeche Mode – Monument” (Blumenbar Verlag), un libro que se presenta como la mayor colección de todo lo relacionado con Depeche Mode jamas editada en papel. Todo, hasta el último detalle. El repaso es tan exhaustivo que el propio Andy Fletcher comenta, al hilo de la obra, lo siguiente: “Los fans de Depeche Mode saben más de Depeche Mode que yo mismo. Si se hiciera una competición sobre la banda en la que estuviéramos yo, Martin y Dave contra tres fans, ellos ganarían con facilidad”.

A lo largo de 400 páginas, el volumen reúne más de 2.400 imágenes (muchas de ellas inéditas), letras de todas las canciones de la banda, detalles de todos sus conciertos y una discografía minuciosa que hace recuento de todas las referencias editadas por Depeche Mode entre 1981 y 2013. Existen capítulos dedicados a cada uno de sus álbumes, a rememorar sus comienzos en Basildon, y a analizar el culto internacional que la banda ha logrado.

Pero lo más interesante está en la cantidad de memorabilia recopilada por Burmeister a lo largo de los años, cosas como notas de prensa primigenias (“Hacer dinero y hacer felices a nuestras madres”, se puede leer en la nota promocional de su primer sencillo, “Dreaming Of Me”, como objetivos de la banda), recortes de prensa de sus primeras apariciones en directo, materiales promocionales raros y a los que poca gente ha tenido acceso, piezas discográficas con errores de imprenta que las hacen altamente coleccionables. Hasta documentos de la Stasi que prueban que los clubs de fans de la banda en ciudades como Dresden, Zwickau, Leipzig y Karl-Marx-Stadt fueron objeto de vigilancia y acoso por parte de las autoridades; todo por culpa de sus “publicaciones ilegales” (listas de correo, fanzines) y sus “reuniones inmorales” (fiestas).


Y es que el culto a Depeche Mode caló en la Alemania del Este casi más que en ningún otro lugar. Hasta el punto de dar lugar a toda una subcultura. Y en su forma de reflejar ese elemento psicogeográfico y sociopolítico está, precisamente, uno de los puntos fuertes de “Depeche Mode – Monument”.

El libro rememora, entre otros episodios, el primer concierto de la banda en la RDA, el 7 de marzo de 1988. El deseo de verlos era tal que las entradas llegaron a intercambiarse por Trabis (el coche más común en tiempos de la República Democrática Alemana) o a negociarse en la reventa por cantidades equivalentes a seis meses de sueldo.

“Para los adolescentes de Alemania del Este, Depeche Mode abrieron un cosmos de infinitos deseos”, se afirma en el libro. Deseos que no tenían tanto que ver con la música en sí (esa podía conseguirse, circulaba en casetes, copiada de los discos originales por algún familiar del Oeste, o directamente grabada de las radios de la Alemania Occidental), como con objetos materiales, cosas como pósters, fotos, revistas; ese conjunto de bienes tangibles accesorios que ayudan a definir una estética y sirven a los jóvenes para edificar su culto alrededor de un icono. Los autores comentan que la estética gris y de resonancia industrial que se convirtió en la enseña de Depeche Mode a finales de los ochenta era “una realidad diaria para el aprendiz medio en la Alemania del Este del Kombinat de propiedad estatal... Los afortunados que poseían uno de aquellos raros y caros Walkmans podían soñar despiertos con que eran parte de un vídeo de Depeche Mode cada día de su vida”.

El libro, publicado el año pasado en alemán, está ahora también disponible en inglés. Obligatorio en cualquier hogar "depechero".

fuente: playgroundmag.net